OPINION SOBRE LA FRANJA
Lo único que faltó en el primer capítulo de la franja de Piñera fue que apareciera
Mel Gibson, en medio de su acto de proclamación, y le entregara el Oscar al mejor actor de la franja presidencial, porque la de Piñera se parece más a una película de Holywood que a cualquier otra cosa. Sin duda, el realizador se propuso darle esa estética a la franja y lo logró con creces. Incluso, gracias a un guión muy bien aprendido, Piñera invoca a Dios para que lo ilumine, tal como hacen los presidentes norteamericanos en las películas, cada vez que deben tomar decisiones cruciales, justo antes de que explote la bomba atómica, un segundo antes de que se desate la guerra mundial en contra soviéticos, alienígenas o terroristas musulmanes.
¡Le quiero pedir a Dios -dice Piñera alzando la vista al cielo- le quiero pedir Dios –repite con voz desgarrada- , que nos de a todos, y también a mí: ¡la sabiduría! ¡la prudencia! ¡el coraje, para liderar a nuestro país! ¡Como ustedes se lo merecen! ¡Como chile se lo merece! ¡viva Chile!
Pero si usted se fija bien, cuando el guión aprendido se acaba y el actor tiene que improvisar, llenando los segundos finales de la franja con su propia gestualidad, se produce el desastre. Y es que en ese momento, Piñera sobreactúa, tal como lo haría un actor de reparto rodando su primera película chilena y no una superproducción norteamericana donde hasta los actores secundarios son de excelencia. Piñera se inclina, se lleva la mano al corazón (aunque también pudo ser a la billetera) levanta la vista y sonríe. Si uno retrocede el video y revisa con atención, lo peor de los cuatro gestos finales es la mirada, esa mirada suya que no sabe sonreír. Probablemente las luces del escenario lo encandilaron y tuvo que arrugar demasiado los ojos para proteger sus retinas, probablemente el mismo encandilamiento lo obligó a fijar la vista en el infinito y a encontrarse consigo mismo.
Espero que los espectadores atentos lo hayan notado, que hayan podido conjurar en ese instante el embrujo cinematográfico y hayan visto lo que yo vi, una mirada miserablemente ambiciosa que parecía querer devorar el alma de los miles de chilenos que lo aplaudían. Pero me pregunto ahora, no sin inquietud, cuántos televidentes tendrán la capacidad de ver debajo del agua, o debajo del cine y cuántos pisarán el palito y saldrán dentro de un mes, el 13 de diciembre, a comprar el producto que Piñera les vendió.
Por su parte, Frei no aparece por ninguna parte. Apenas unos segundos en la franja presidencial y menos segundos en la parlamentaria. Es un nombre y una flecha que no saben hacia dónde apuntar, un candidato invisible, una sombra de la presidenta, alguien que no se encuentra consigo mismo. Parece que sus asesores comunicacionales han perdido la razón, el juicio y la esperanza, porque durante los pocos segundos que Frei aparece en su propia franja, lo hace de forma oblicua. En lugar de hablar mirando a cámara, con aire de estadista, lo hace de perfil, dialogando con un grupo de mujeres que parecen protegerlo en el centro de un círculo maternal. Y ¿qué hace Frei con esos escasos segundos que cualquier candidato independiente desearía? Hace un chiste, un chiste fome y políticamente torpe además, porque de paso le hace publicidad a Marco, su archienemigo.
Si este guión sigue escribiéndose así, Frei pasará a segunda vuelta y perderá ante Piñera, tal como predicen las encuestas, incluso las de la Concertación. Ese será el final de la película. A menos de que Arrate se transforme en "Arrate Recargado" y supere por 15 puntos a todos los candidatos del Juntos Podemos de los últimos 20 años y después saque, en segunda vuelta, más votos de los que obtuvo el mismo Salvador Allende. La otra posibilidad es que un estudiante de enseñanza básica decida emprender una cadena de favores y todos los indecisos terminen llamándose por teléfono el 12 de diciembre, y se pongan de acuerdo para votar por Marco, y que éste le gane a Frei, en primera, y luego a Piñera, en segunda, en el más cinematográfico de los finales: Marco besando a la bella Karen mientras todos los extras aplaudimos de pie.
Aqui puedes ver el primer capítulo de la franja de Piñera
Aquí el segundo capítulo de Piñera
El comentario, en el próximo posteo
viernes, 13 de noviembre de 2009
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1 comentario:
Respecto al tema, hay que vere esto:
http://pirana2010.wordpress.com/2009/11/12/mi-franja/
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